Una «productividad cíclica»

ciclo menstrual y trabajo

“La vida cotidiana no se detiene durante la menstruación, pero en la sociedad actual ni siquiera hay tiempo para ‘retirarse’ pues las expectativas y exigencias de llevar una casa y trabajar para ganar un sueldo son muchas y muy fuertes. Es cierto que para la mujer moderna es muy difícil aceptar el lado ‘menstrual’ de su naturaleza si no cuenta con el tiempo suficiente para detenerse y escucharlo, pero tiene que encontrar un equilibrio”.

Miranda Gray, Luna Roja, los dones del ciclo menstrual

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Hacer. Hacer. Hacer. Ser “productivas” es sinónimo de un hacer constante; de cumplir más horas en el trabajo para demostrarle a un jefe que sí puedo; de forzarme a hacer alguna actividad que quizá no quiero en ese momento a pesar de ser mi propia jefa; de mostrar avances y resultados en Instagram porque sí, porque todos lo están haciendo. ¿Y para cuándo la calma, el silencio y la quietud? ¿Y para cuándo el descanso sin culpa?

La “productividad” en la sociedad es lineal, pero sorpresa: las mujeres no somos lineales, somos cíclicas. Pasamos por cuatro fases que, aunque algunas estén mal vistas, nos causen vergüenza o sean tabú, cada una tiene energías diferentes y poderosas que podemos aprovechar para fluir con ellas en nuestra cotidianidad y específicamente en nuestras actividades laborales (en relación de dependencia o como dueñas de negocios) desde el bienestar.

Eso sí, todo debe partir de conocer cómo son nuestros ciclos, diferentes en cada mujer e incluso en cada mes, y reconocernos en ellos.

En este reportaje, te describiré las cuatro fases y te dejaré recomendaciones de seis mujeres para aprovechar las energías de cada una en tus actividades laborales. Al final también encontrarás una guía de cómo llevar un registro de tu ciclo menstrual incluso si no estás menstruando. El término “productividad cíclica” lo leí en la Escuela Cyclo. 

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Escucha el audio de Paloma Alma de cómo ella se reconectó con su ciclo menstrual. Paloma es autora del libro Cyclo: Tu menstruación sostenible y en positivo, fundadora de Proyecto Cyclo Menstruación Sostenible y Escuela Cyclo

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La descripción de cada una de las fases que te presentaré a continuación son del libro Luna Roja, los dones del ciclo menstrual, de Miranda Gray. Ella reúne las características en arquetipos para lograr una mejor identificación en quien recibe la información, en este caso, nosotras, las mujeres. Por eso, se trata de arquetipos femeninos. Miranda hace la salvedad de que a pesar de que el ciclo se divide en cuatro fases, el límite entre éstas no es rígido; en realidad cada una de ellas se funde de forma natural con la siguiente gracias al flujo de energías que caracteriza al ciclo menstrual. Algunas sugerencias que se presentan antes de las recomendaciones de las fuentes vivas entrevistadas para este reportaje también son de la autora del libro.

ciclo menstrual y trabajo

La fase de la Bruja o Mujer Sabia: Puede comenzar durante la menstruación o un poco antes, y finaliza aproximadamente cuando cesa el flujo de sangre

Es una fase de introspección, un momento para escuchar a tu ser interior y a tu cuerpo. Esta fase implica un retiro, pero eso no la convierte en negativa; casi siempre conlleva una sensación de aceptación y de formar parte de un todo, y es una oportunidad ideal para dejar que tu expresión interna llegue hasta tu mente despierta. Es una etapa de quietud y gestación. Es el momento crucial entre el final de un ciclo y el comienzo de otro nuevo.

El cuerpo tiene menos energía física, los pechos pesan, el vientre se hincha y es necesario dormir más; el mundo real pierde importancia, y es casi imposible concentrarse en los pequeños detalles o en las actividades cotidianas que se tornan irritantes. El hecho de “replegarse” hacia el interior refleja claramente que la mujer siente la necesidad de tomar conciencia de sus propios niveles internos, razón por la cual puede considerar innecesario no sólo socializar sino incluso hablar.

Esta etapa oscura representa la muerte. Emplea este periodo para hacer un balance de tu vida, tu salud y tus relaciones, y para aceptar que los hechos y las emociones han quedado atrás; aunque en algún momento formaron parte de ti, ya no, así que es posible que sientas una profunda sensación de pérdida o vacío. Es una etapa para aceptar los cambios y celebrar el ciclo continuo que refleja tu esencia.

Recomendaciones:

Paloma Alma, autora del libro Cyclo: Tu menstruación sostenible y en positivo, fundadora de Proyecto Cyclo Menstruación Sostenible y Escuela Cyclo

Menstruar no es sinónimo de trabajar peor; es trabajar diferente.  

Los días que sabes que estás más introvertida o necesitas más tiempo para ti, pues quítate cosas de la agenda y date ese tiempo, o permítete despertarte más tarde si así lo necesitas y que eso esté contemplado en tu semana laboral. Hoy jueves mis reuniones comienzan a las 12 del mediodía, en vez de a las 9 de la mañana porque sé que voy a necesitar descansar más.

Si trabajas en relación de dependencia, puedes empezar por tu parte más personal, por ejemplo, decidir acostarte un poco antes para poder dormir un poco más o comer algo que ya habías preparado previamente y habías metido en el congelador.

Yo, por ejemplo, todo lo que tiene con ver con leer o estudiar, intento hacerlo en la fase que estoy más menstrual porque requiere de menos acción social.

María Callizo, autora del libro Negocios Medicina, alquimiza tu negocio y tus servicios para vivir la vida que deseas, mentora cuántica de emprendedores, negocios y líderes conscientes

Cuando decidí emprender, que fue ya un camino en sí mismo, al emprender desde ese lugar más amoroso, lo que hice fue organizarme a nivel de tareas para sobre todo respetar esos días antes de la menstruación, y que esos días me exigiera menos, que pudiera descansar más, quizá no hacer tantas transmisiones en vivo o lanzamientos, que también requieren mucha emoción, intensidad y energía.

Revisar, analizar, soltar e intentar cerrar algunas cosas del mes, pero con mucha más paciencia.

Yarelys Balza, ritualista, sacerdotisa, facilitadora de círculo de mujeres y creadora de Mi raíz femenina

Si estoy en relación de dependencia, colocar límites. Si tengo un horario de trabajo, no quedarme más tiempo si otra persona no me lo está pidiendo. Te lo digo yo que también estuve en ese momento de empresa, mi cuerpo me pedía descanso, y era dale, dale y dale. Cuando me empiezo a reconocer en eso digo “para, ya cumplí con mis actividades, entrego lo que tengo que entregar, termino mis actividades y me voy a hacer algo que me guste, que me permita conectar con mi ser”, yoga, canto, dibujo, hacer actividad física, lo que sepas que te haga bien. Cuando te das estos pequeños espacios, cuando empiezas a conectar con estas cosas que te gustan, aunque trabajes en relación de dependencia, todo lo demás se empieza a equilibrar. Porque si estás en un constante hacer y con cosas que no te gustan, te vas a fundir, y vas a terminar como una olla de presión, y ahí es donde viene la frustración y la ira.

En la empresa donde trabajaba se debía ir con zapatos altos, vestido, muy arreglada. En los días de mi menstruación, iba con ropa cómoda, zapatos bajos, el cabello como estuviera, un cintillo o vincha, algo que lo agarrara: sin perder el código de vestimenta, pero más cómoda.

Si trabajas por tu cuenta, puedes descansar y pararte un poco más tarde, y trabajar en la tarde, o puedes pasar el día descansando y a lo mejor eres más productiva en la noche. El hecho de que tú te vayas conociendo y reconociendo hace que te preguntes ¿por qué pararme temprano en la mañana si yo no soy diurna?, por ejemplo. ¿Por qué la gente empieza a trabajar a las 8 de la mañana? Eso te lo impuso una sociedad, pero ahora que empiezas a escuchar tu cuerpo, te bajó la menstruación, quédate en la cama si lo deseas. Y si eres nocturna, bueno, haces cosas en el día y en la noche trabajas o sacas esas ideas. Es un proceso de irte conociendo.

Carla Michelle, psicóloga y mentora en identidad femenina

Cuando se trata de estudio, siempre es lo más complicado porque a veces no tengo toda la energía, pero tengo que cumplir con ciertas cosas. Lo que yo hago es que a lo mejor no tengo la energía al 100, pero voy a hacerlo al paso que puedo ahorita, no autoexigirme como si tuviera toda la energía.

Victoria Fels, astróloga, canalizadora y creadora de Ser tierra y alma

No siento que la menstruación me afecte con lo que hago o cuando atiendo a las personas. De hecho, las veces que he estado en mi periodo, han sido las veces en las que he estado más empática o mejor para tratar con gente, más intuitiva también.

Lo que más reconozco del ciclo y que trato de respetar más es cuando estoy cansada o cuando mi humor no está para hacer muchas cosas. Ahí veo si las actividades que tenía para ese día las puedo mover, si puedo hacerme un espacio para estar descansando, sabiendo que en unos días comienzo a remontar de nuevo.

Adriana Colmenares, manifestadora álmica, cocrea su realidad sintonizada con un autoconocimiento profundo de quien es

Nunca me había puesto a pensar cómo me sentía en cada fase. Sí notaba que cuando estaba en mi menstruación, bajaba un poco la energía, empezaba a trabajar algo fuerte en el tercer día, los dos primeros eran como que no quería hacer nada, leer un libro, cosas así.


Japón, Indonesia, Corea del Sur y Taiwán tienen leyes que garantizan días de descanso para las mujeres durante su menstruación. Anhui, Liaoning, Shanxi y Hubei son provincias de China que también cuentan con ese beneficio. Las trabajadoras del ayuntamiento de Girona (España) dispondrán de un permiso de flexibilización menstrual de un máximo de 8 horas al mes. En Argentina proponen una licencia por día menstrual para estudiantes.


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Escucha el audio de María Callizo de cómo ella se reconectó con su ciclo menstrual. María es autora del libro Negocios Medicina, alquimiza tu negocio y tus servicios para vivir la vida que deseas, mentora cuántica de emprendedores, negocios y líderes conscientes

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La fase de la Virgen: Puede comenzar en cuanto termina el sangrado o durante sus últimos días.

La fase de la Virgen es un periodo de renacimiento pleno de nuevas energías y entusiasmo: la menstruación ha acabado, el cuerpo se estiliza y recupera su vitalidad, flexibilidad y “juventud”. Las energías destructivas se transforman y fluyen hacia nuevas metas, y la lentitud se transforma en dinamismo. Ahora el cuerpo refleja la alegría de vivir, tanto por la renovación que experimenta al enfrentarse al nuevo ciclo, como por su interacción con el mundo, y adquiere gran importancia porque se convierte en la expresión y el reflejo de la vida; además, cuenta con más vigor y energía, así que necesita menos horas de reposo. En esta etapa se recupera la seguridad tanto en el cuerpo como en las aptitudes personales.

Te vuelves más sociable, te preocupas por tu aspecto exterior y quieres divertirte.

Tienes un gran poder de concentración, con lo que puedes prosperar en tu trabajo.

La fase de la Virgen se caracteriza por el dinamismo mental y físico; te vuelves mentalmente fuerte, analítica y tus pensamientos son claros, además de que desarrollas la capacidad de ver estructuras, entrar en detalles y determinar las prioridades; así mismo deseas comenzar nuevos proyectos y te entusiasma la idea de ponerlos en práctica a pesar de los obstáculos.

Esta energía “extra” que sientes durante la fase de la Virgen te permite ponerte al día con cualquier trabajo que haya quedado sin terminar durante la menstruación, así como mantener e incluso superar tu capacidad laboral.

Durante la menstruación y la fase de oscuridad puede que no hubieses tenido presentes las prioridades y los objetivos de tu vida: es por esta razón que ahora debes analizarlas, organizarlas y establecerlas; sería de gran utilidad que escribieses las conclusiones a las que llegas en este periodo para que en las fases más oscuras puedas tomarlas como referencia. Analiza tu situación financiera, tu hogar, tus relaciones y tus metas, y fíjate si puedes manejarlos mejor.

Este es un periodo en el que se plasman las ideas intuitivas que surgieron durante la menstruación.

Recomendaciones:

Paloma Alma

Te aconsejo que apuntes todas las ideas que te vengan, no que las intentes hacer, sino que te las apuntes porque, al final, no podemos hacerlo todo.

Carla Michelle

Cuando siento que estoy en mi boom creativo, a veces puede ser en mi preovulación u ovulación, yo produzco, lanzo, lanzo, lanzo y lanzo. Yo lo que hago es escribir las ideas, anotarlas, como vengan, tal cual. Antes cometía el error de hacerlas todas, y es como “¡oh, no!, es una a la vez”.

A veces hago actividades manuales en los días en los que estoy más creativa, pero no lo hago para volcar mi creatividad en esa actividad, sino más bien es una forma de serenarme. A mí, las actividades manuales me bajan dos, mi cerebro siempre está arriba, volando, y mis actividades manuales me traen a tierra. Esas actividades manuales son, por ejemplo, hacer una tarjetita, ahorita estoy pintando un locker, estuve haciendo una guirnalda para el cuarto, recortar papel, hacer dibujitos, pintar un cuadrito, coser, todo eso me gusta un montón desde chiquita.

María Callizo

Hacer todo lo que no he hecho en las semanas anteriores (se ríe).

Yarelys Balza

Trato de adelantar todo lo que pueda en esa etapa en la que estoy al 100%, en mi preovulación u ovulación, ahí me dedico a hacer esto que me agrada o que necesita mucho tiempo de mí, que requieren mi presencia, mi total atención.

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Escucha el audio de Yarelys Balza de cómo ella se reconectó con su ciclo menstrual. Yarelys es ritualista, sacerdotisa, facilitadora de círculo de mujeres y creadora de Mi raíz femenina

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La fase de la Madre: Tiene lugar durante la ovulación

Es el momento de entregar tu ser, tu amor y tu capacidad a los demás, y de reconocer el vínculo que te une a la tierra.

La fase de la Madre es un periodo de fuerza y energía, pero a diferencia de lo que sucede durante la etapa de la Virgen, esta energía irradia abnegación en lugar de dinamismo. Te da seguridad en ti misma e incrementa tu autoestima, razón por la cual puedes apoyar, alentar, dar fuerzas y ayudar a los que te rodean. Evidentemente el foco de esta etapa se encuentra fuera, en los demás, y no en tu propia persona.

En esta fase también percibirás que eres más receptiva ante las ideas de los demás, a quienes proporcionas nuevos enfoques y perspectivas diferentes, y que a su vez tú generas tus propias ideas que pueden modelarse y finalmente llevarse a la práctica en este periodo. Si ves que algunos proyectos a largo plazo avanzan muy despacio, utiliza la fase de la Madre para mantenerlos vivos e inyectarles más ímpetu y entusiasmo.

Recomendaciones:

Paloma Alma

Si tengo que hacer una charla o un taller y puedo, que no es siempre, pues la intento hacer cuando estoy ovulando.

A la hora de grabar videos para YouTube, yo sé qué días estoy mucho más potente para grabar: más energía, foco y capacidad de conexión con el público que me verá. Es como en la mitad del ciclo. La persona que me graba, que es una compañera, ella tiene conmigo la flexibilidad de que si yo le digo “mira, la verdad es que hoy no estoy para eso, ¿podemos retrasarlo unos días?”, tenemos ese diálogo siempre.

María Callizo

Conectar más con las personas, quizá hacer más transmisiones en directo, entrevistas, hacer publicaciones en redes sociales más potentes.

Yarelys Balza

Cuando trabajaba en relación de dependencia, me enfocaba en las cosas que me gustaban. Cosas que, para mí, no eran negociables: comer, porque era mi momento; tomaba café con mis amigos, que eran mis compañeros de trabajo; hablar de otra cosa que no fuera de trabajo; salir a hacer ejercicio, a drenar. Esos eran mis no negociables.

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Escucha el audio de Carla Michelle, Victoria Fels y Adriana Colmenares de cómo ellas se reconectaron con su ciclo menstrual. Carla es psicóloga y mentora en identidad femenina. Victoria es astróloga, canalizadora y creadora de Ser tierra y alma. Adriana es manifestadora álmica, cocrea su realidad sintonizada con un autoconocimiento profundo de quien es

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La fase de la Hechicera: Surge cuando el óvulo ha sido liberado, pero no ha habido fertilización

En algunas mujeres esta etapa puede ser la más dramática de todas y la que causa el mayor impacto en sus vidas cotidianas. Como en el caso de la Virgen, este es un período de dinamismo, pero las energías no están orientadas hacia el exterior, sino hacia el interior. La fortaleza y el vigor físico decrecen poco a poco, y es posible que a medida que se desarrolla esta etapa te sientas más agitada e inquieta y requieras cada vez más actividad, aunque esa necesidad no tenga un fundamento real. Este desasosiego puede generar ira, frustración y culpa en tu interior, inducirte a hacer un análisis autodestructivo, y hasta reprocharte los efectos que estos síntomas puedan tener sobre otras personas.

Aunque experimentas una mayor necesidad de dormir, tu mente suele estar demasiado inquieta e hiperactiva como para relajarse. Esta actividad mental refleja la creciente energía creativa que fluye por tu cuerpo, que podría resultar destructiva si no consigue encontrar una forma y expresión positiva. Algunas mujeres tal vez noten que les resulta más difícil enfrentarse a los problemas y presiones de la vida diaria, especialmente cuando se encuentran cerca del final de la fase.

En la medida de lo posible no dejes de aplicar tu creatividad en cualquier tipo de tareas, por sencillas que te parezcan, pero prepárate a aceptar el gran lío que armarás o las ganas que sentirás de destruir lo que acabas de crear: en esta etapa lo importante no es el producto final, sino la liberación de esas energías creativas de forma positiva. Por ello, la realización de una actividad creativa -así como la probable destrucción posterior de la obra- puede representar un gran alivio.

Su intolerancia suele originarse en la frustración y la ira que sientes hacia el mundo, que no es capaz de satisfacer sus necesidades. Por eso, deseas eliminar los niveles superfluos de la vida y la sociedad, y llegar directamente hasta su verdadero centro. En esta etapa, el comportamiento de la mujer refleja su necesidad subyacente de cambiar y crecer.

Tal vez notes que te sientes poco sociable y menos dispuesta a compartir tu tiempo con los demás, que es tu forma de expresar que necesitas retirarte a tu mundo interior.

Tómate tu tiempo para examinar tu vida y decide qué cambios necesitas llevar a cabo: utiliza tu intolerancia para desterrar las presiones, los compromisos y todos aquellos aspectos de tus relaciones que han dejado de ser necesarios o causan problemas. Decide hacer un cambio en tu vida, por pequeño que sea, y durante la fase de la Bruja pasa de la vieja vida a la nueva.

Evita aquellos trabajos que requieran concentración durante largos períodos, o bien que exijan una coordinación exacta.

La fase de la Hechicera encierra tanta sinceridad que te permite mirar tu vida con objetividad y tomar conciencia de que ciertas áreas pueden modificarse. La Hechicera se da cuenta de que las cosas no son estáticas; que lo viejo tiene que morir para que nazca lo nuevo.

Recomendaciones:

Paloma Alma

Cuando tengo que revisar documentos o videos que he grabado o que tengo que grabar, lo suelo hacer en la premenstrual porque soy capaz de juzgar de una forma más productiva, ser capaz de ver lo que sí y lo que no funciona.

María Callizo

Un periodo más creativo, menos para afuera.

Yarelys Balza

Ya conociéndonos, ubicar esas actividades que nos gustan, no desde el hacer, sino desde el ser, para pasarla de mejor manera.

Si estás en relación de dependencia y tienes una reunión con tu jefe, te cae mal y te agarró en el momento en el que estás en la hechicera (premenstruación), no le vas a decir “mira, disculpa, vamos a vernos en dos semanas que es cuando estoy bien” (se ríe), pero cuando empiezas a conocerte empiezas a respirar y entender que el otro es un otro y que no vas a reaccionar, te vas al baño, respiras, y vuelves, y tratas de hacer como que lo mínimo para pasar ese día, esas actividades que todos los meses hay que hacerlas porque quizá hay que hacer un reporte particular.

No decirte “saqué 10 reportes la semana pasada y esta semana saqué 5 nada más, qué mal lo estoy haciendo”, al final, el límite y la exigencia nos lo ponemos nosotras mismas. Entonces ahí decimos “sí, saqué 5, pero saqué 5 bien, porque estoy consciente en esos 5, estoy presente en esos 5 reportes que tengo que sacar, ya la semana que viene saco los 5 de ahorita y los 10 de la semana siguiente”.

Mis jefes me decían “mira, hay que sacar esto” y yo les decía “ajá y ¿por qué no me lo dijiste antes?”. Empecé a poner límites, empecé a hablar mejor, porque al principio era molesta, no era molesta por el trabajo, era una molestia interna que yo tenía y se veía reflejada afuera. Entonces pensé que estos límites no los tenía que poner justo cuando estoy en esos días, estos límites los tenía que poner desde el principio, así estuviera en mi periodo creativo, en mi preovulación, así pudiera hacer millones de cosas en ese momento. De esta forma, uno empieza a crear un ambiente laborar más sano, no tóxico.

Como emprendedora, me doy mi espacio para estar en esos momentos bajos, de ver qué fluye, qué no, “mira, la verdad que dar clases tantas horas no me está fluyendo, me siento cansada”, y no es para cambiarlo de la noche a la mañana, es ver qué puedo hacer de esto diferente para poder sacarle provecho cuando vengan esos días de luz.

Carla Michelle

Cuando no estoy con la creatividad a full, sino como un poco más serena, agarro de a una las ideas y las voy haciendo. Eso me pasa mucho en la premenstruación, es como que “ok, vamos a centrarnos aquí, vamos a ponernos a darle forma a esto y lo lanzamos”. Eso, por ejemplo, tiene que ver con crear contenido.

Cuando sé que está llegando mi menstruación, es muy intuitivo, es algo interno que me lo dice “mañana no voy a hacer nada”. El domingo hice varias cosas, un amigo vino a visitarme, me da risa porque él me pregunta “¿y qué vas a hacer mañana?”, ya yo tenía como los dolores de vientre, entonces le digo “mañana no voy a hacer nada, capaz mando un par de correos en la mañana, pero no voy a hacer nada”. Él se queda así como que “¿cómo es eso?”, entonces le digo “sí es que seguro ya me va a venir la menstruación y quiero darle descanso al cuerpo porque me lo está pidiendo”. Y realmente no hice nada el lunes, envié un par de correos, hice mis actividades manuales que me ayudan un montón, hice todo lento, me paraba, me volvía a acostar, fluía en ese día con lo que necesitaba.

Victoria Fels

En los días de energía más baja, me quedo en casa, quizá leo un libro, quizá veo una serie, me como algo rico. Es algo que merecemos, más allá de nuestro ciclo, creo que está bien que forme parte de nuestro día a día el descanso, el no tener ganas de hacer es natural, todos los días tener ganas de hacer cosas no es natural para mí.

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Reconocerte en cada una de las fases o amar tu ciclo menstrual no ocurre de un día para otro, pero es interesante transitar este proceso de forma consciente porque forma parte de quien eres como mujer o en tu identificación como mujer. Contienes energía que puedes aprovechar, no solo en tus actividades laborales, sino en tu cotidianidad, como al pedir que te lleven comida a la casa o explotar tu creatividad en la cocina; o al elegir una actividad física, como crossfit o yoga. Todo forma parte de conocernos, no desde la exigencia o pensar que no somos perfectas porque tenemos que trabajar algún aspecto en nuestra vida, sino desde el objetivo de reencontrarnos con nosotras mismas.

En este audio, las seis mujeres (Paloma, María, Yarelys, Carla, Victoria y Adriana) te dejan un mensaje para comenzar este proceso.

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¿Sabías de estas cuatro energías dentro de ti? ¿Te reconoces en ellas? ¿Organizas tus actividades laborales o tu cotidianidad en función de tu ciclo menstrual? Si no lo haces, no hay problema. Aun así quisiera que me dejes tu experiencia en los comentarios más abajo. Este es un espacio seguro. La idea es aprender y reconocernos entre todas.

Comienzo yo: me empecé a conectar con mi ciclicidad el año pasado al empezar a trabajar creencias limitantes alrededor de la sexualidad. Llevo tres meses haciendo el registro de mi ciclo, me ha ayudado a reconocer el motivo de mis bajones emocionales y también, al escribir “qué día tan maravilloso” o “qué día tan horrible” y leerlo, me ha servido para darme cuenta que todo pasa. Todavía no llego al punto de formalmente organizar mis actividades laborales en función de la fase en la que me encuentre, pero me estoy escuchando mucho más e intento darme mis espacios de descanso sin culpa.


¿Cómo hacer el registro de nuestro ciclo menstrual?

Estas indicaciones también son de Miranda Gray, en su libro Luna Roja, los dones del ciclo menstrual. En un cuaderno, puedes escribir:

Fecha

Día del ciclo: el día 1 es el día en el que comienza tu sangrado.

Fase lunar: luna llena, nueva, creciente o menguante.

Sueños.

Sentimientos: Feliz, triste, sociable, retirada del mundo, intuitiva, en paz; identifica si tu energía sexual está sensual, cariñosa, afectuosa, espiritual, creativa, erótica, salvaje, exigente, lujuriosa, agresiva, vacía; ¿qué actividades te atraen o de qué forma se te apetece vestirte?

Salud: ¿Qué dolor o molestia menstrual se te presenta?, ¿tienes antojos de determinados alimentos?, ¿te sientes estresada?

Después de haber hecho el registro durante unos tres meses, puedes hacer el diagrama lunar, un recurso que te permite visualizar en un solo lugar los patrones más recurrentes o las coincidencias en los meses. Eso te permitirá reconocerte y aprovechar las energías a tu favor para organizar tu cotidianidad o específicamente tus actividades laborales. De todas maneras, recuerda que cada ciclo puede ser diferente.

Muestra de un diagrama lunar en el libro de Miranda Gray Luna Roja, los dones del ciclo menstrual

¿Y qué pasa si no estás menstruando? Te puedes guiar por las fases de la luna. Ésta influye en el comportamiento del mar, por lo que también puede afectar los cuerpos humanos al estar compuesto mayoritariamente de agua: la luna nueva se relaciona con la energía de la menstruación; cuarto creciente, preovulatoria; luna llena, ovulación; cuarto menguante, premenstruación. ¿Has prestado atención a las fases de la luna y has notado cómo influyen en ti?

También tienes las estaciones del año: invierno está asociada a la menstruación; primavera, preovulación; verano, ovulación; otoño, premenstruación.

La recomendación en general de las seis mujeres (y la mía) es que empieces de a poco, escribe lo que te apetezca, un texto largo o una frase; si no te provoca escribir en un día específico, no hay problema, eso también te está comunicando algo. Poco a poco, por tu propio interés, vas a ir incluyendo otros aspectos que te gustaría evaluar para conocerte más, como tu flujo vaginal, el estado de tu cabello, el acné en la cara, el insomnio, etc. Tu ciclicidad te habla, escúchala.

En este tema específico de las actividades laborales en función de nuestra ciclicidad, Paloma aclara que los aspectos que quieras evaluar dependerá de lo que tú consideres como “productividad”, pero sugiere que comiences por distinguir qué días tienes más concentración y finalizas mejor tus tareas.


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